concurso residencia para estudiantes universitarios

consultas recibidas hasta el 29-04-2020

  1. Quería consultarte la cantidad de alumnos residentes que vamos a tomar para el ejercicio de la residencia. En un momento en la clase se nombre ´´6 modulos habitacionales´´ pero no se hablo de habitaciones o alumnos. Muchas gracias, saludos

R: Cada módulo habitacional es el espacio privado que disponen los residentes para realizar sus actividades privadas, dormir estar o estudiar a solas etc, a criterio del proyectista estos módulos pueden ser singles ó dobles, o una combinación entre ambos.

2. duda:  estuvimos leyendo lo que hay en la pagina de la catedra acerca del concurso, y tenemos dudas sobre el programa.. queremos preguntar si hay un programa mas detallado con respecto a la cantidad de viviendas y que tienen que tener las mismas, yy tema terreno si ya se definio algo si hay acceso a algun cad de ciudad universitaria con unos supuestos limites, el como es el terreno ahi??

R: El programa detallado está en el blog. No hay viviendas son módulos privados de habitación (seis) dentro de una residencia de estudiantes. El terreno con medidas ya fué enviado, la implantación es conocida por todos ustedes ya que se encuentra en Ciudad Universitaria

3. A que le llaman módulos?Cuantas habitaciones son?

R: Ver respuesta 1

4. Escala del Proyecto: FOS sobre los 12.000 m2 o pisada aprox sobre terreno. La duda principal es si tenemos que diseñar un único módulo de 6 personas o 6 módulos en todo el terreno y nosotros definir la cantidad de personas en dicho módulo.

R: El FOS es libre, es una residencia con 6 módulos, espacios privados de habitación, ver respuesta 1.

5.  Sustentabilidad. (Este punto no es una duda sino una consulta de ayuda): Referentes, Ideas, Que temas tratar, si es libre o si tenemos que estudiar algo en particular.

R; parte del objetivo del ejercicio es verificar la independencia para investigar y generar conocimiento a partir de un proceso de síntesis. No obstante se considera que la buena arquitectura y un ejercicio responsable que tiene en cuenta temas fundamentales, aislación térmica, control solar, aprovechamiento de ventilaciones naturales etc. son las bases para una arquitectura sustentable. Hay una nutrida cantidad de información al respecto y se espera que la aborden.

material de consulta

adjutamos links de distintos casos de coliving y coworking.

entrevista a Campo Baeza

LA MIRADA DESATADA

Diario EL MUNDO https://www.elmundo.es/andalucia/2019/08/11/5d4ea4fb21efa0930b8b457a.html

Alberto Campo Baeza: «Cómo hacer ver a la gente que la mayoría de las veces sus casas son un horror»

Alberto Campo Baeza nació en Valladolid en 1946, pero desde los dos años residió en Cádiz, la ciudad que asume como suya. Es uno de los arquitectos más brillantes, sensatos, lúcidos y poéticos del último medio siglo en este país. Es catedrático de Proyectos -la mayor asignatura- en la Escuela de Arquitectos de Madrid y ha firmado casas y edificios icónicos cuya lectura no solo sigue vigente, sino que proponen una hoja de ruta para la arquitectura que está por llegar.

El arquitecto Alberto Campo Baeza en su estudio de Madrid. EL MUNDO

-Le propongo un juego. Imagine que soy un cliente suyo y que le encargo la ubicación y el proyecto de mi casa. No tengo problemas de dinero. Solo le pondré dos condicionantes: Poseo una inmensa biblioteca que me acompaña siempre y una cierta conciencia ecológica empeñada en dejar la menor huella de carbono posible. ¿Qué me ofrece?-Le propondría un solar en la playa de los Alemanes, entre Bolonia y Zahara de los Atunes, más allá de la duna fósil. Una superficie plana, horizontal, donde la luz lo bañe todo. Tonos claros, espacios abiertos, la luz otra vez. Fórmulas para enmarcar y subrayar el paisaje, una arquitectura de la contemplación y de la vida a la vez. Ver y sentir. Contemplar y descansar. Suelos de piedra, paredes blancas, mínimo mobiliario.-¿Esa casa ya existe?-Sí. Es Casa Infinita, uno de mis proyectos que sintetizan muchos años de trabajo, ensayo y estudio.-Usted hace que comprendamos la arquitectura en su esencia, con una libertad desacostumbrada entre sus colegas que pecan de una retórica inaguantable.-Primero fue la cueva, luego la cabaña y por último llegó la casa. Dicho de otro modo. El hombre como animal se refugió en la cueva. Luego, como ser racional, construyó la cabaña. Y, por último, el hombre culto y creador concibió la casa como morada para habitarla. Yo te diría que es bien sencillo de comprender.-Sigamos con mi proyecto de casa. ¿Qué encontraré dentro?-Una sombra levantada entre cuatro paredes. La casa ha de ser sosiego, calma y paz, una balsa adonde acuden los amigos a confortarse con la palabra. Una sencilla arquitectura: Cuatro altos muros bien blancos, bien trazados, con un adentro en sombra y al fondo, en el centro y excavada, una alberca. El suelo es de piedra fresca y en las esquinas hay limoneros lunares.-Su proyecto de casa no tiene nada que ver con las casas donde duerme la inmensa mayoría de la gente. ¿Qué busca decirnos?-Cómo explicar a la gente sin herirla que en la inmensa mayoría de las ocasiones sus casas son un horror, un museo de todos los horrores, un mausoleo donde enterrar lo inconfesable. Por dentro y por fuera. Hoy las casas son templos presididos por el ojo polifémico del televisor. Está entronizado en un altar con ruedas, una estúpida caja convertida en foco de un espacio que suele ser acumulación de sofás y butacas. A su alrededor, mesitas y estanterías repletas de ceniceritos, cacharritos, cajitas, figuritas para ser usadas… nunca. Y todo ello entreverado con multitud de macetitas donde ni tan siquiera falta un tronco de Brasil para darle un torno selvático a la estancia.-¿Qué responsabilidad tienen en ese despropósito los arquitectos?-¡Es que en la inmensa mayoría de los casos la culpa es de los arquitectos! Veamos en qué han cambiado las cosas de unas décadas a esta parte: Desde un punto de vista sociológico, la relación entre los miembros de la familia ha hecho aumentar la confianza en detrimento de la jerarquía. Y eso ha llevado a una reducción de la privacidad y a una mayor apertura del espacio. Desde un punto de vista tecnológico los cambios han sido enormes. El acero y el hormigón armado otorgaron a la estructura una libertad, en horizontal y en vertical, antes impensable. El ascensor hizo posible el acceso a la superposición de planos en vertical. El vidrio plano otorgó la transparencia, la continuidad, la luz total. Y el aire acondicionado ha acudido allí donde hace falta. En definitiva, es posible casi todo, el arquitecto tiene todas las posibilidades en sus manos. Y es en este momento crucial, de relaciones abiertas y tecnología eficaz, cuando a la hora de concebir espacios habitables volvemos a lo peor y lo más primitivo de nosotros mismos.-¿Cómo invertir esa realidad?-Dedicando más tiempo a pensar. Esa es la tarea primordial que los arquitectos tienen hoy día. Habría que quemar las actuales normativas vigentes para proyectar viviendas protegidas. En lugar de arquitectos neuróticos tratando de ponerle a las hermanastras de la Cenicienta el zapatito de cristal tendríamos arquitectos liberados, dispuestos a pensar y a crear con lógica. Socializar el suelo de una vez supondría borrar de un plumazo a los especuladores y a los arquitectos uncidos a su carro. Hay que hacer que la vivienda solo valga lo que cuesta porque el precio real es bastante menor de lo que impone el repugnante mercado actual. Y por último hay que reclamar a los mejores arquitectos, a aquellos que den lo mejor de sí, aquellos que buscan liberarse del corsé de la normativa y de las ataduras de la falsa economía.-¿Qué hay que reclamar para construir viviendas bellas?-Tres cosas: Libertad, dimensión y luz. Es necesario propiciar espacios libres, espacios de geometría sencilla y elemental, reconocibles, donde no haya recovecos. En segundo lugar, es preferible renunciar a unos mejores acabados si eso va en detrimento de la amplitud. La mayor dimensión es el lujo. Y es alcanzable. «No se pueden hacer economías que no puedan ser subsanadas en un futuro», decía un viejo profesor cuando yo era estudiante de arquitectura. La gente, con el tiempo, va haciendo «mejoras» en sus casas. Todo es mejorable, cambiable, menos la dimensión. Aquella «vivienda mínima» de los años treinta fue un gran error incorregible. Y, por último, la luz. La obsesión del arquitecto sobre el tablero resolviendo plantas en las que da por supuestas las fachadas y las secciones, le ha hecho olvidar demasiadas cosas. El dotar de la luz adecuada a las casas debería ser uno de los primeros objetivos. Hay que ir a la búsqueda del sol que entra y da vida. Como cantaba la cantante italiana Mina: Il cielo in una stanza. El cielo dentro de la casa.-¿Hay una poesía escondida en la arquitectura?-No tengo la menor duda. Con la misma habilidad con que los arquitectos de la Alhambra hicieron ‘volar a los pájaros en el agua y nadar a los peces en el aire’, las casas con las que soñamos algunos no pueden ser museos ni mausoleos, sino espacios de libertad, amplitud y luz. Han de ser casas hermosas, pensadas para pensar, para conversar, para amar, para vivir. Como un cielo en la tierra.

entrevista a Mario Linder

Mario Linder

Entrevista realizada el 21 de Noviembre de 2005

Arquitecto Mario Linder: Sí.

Juan Molina y Vedia:- Comenzamos con “yo alumno” y después “yo arquitecto”, pero con libertad…

ML: Sí, yo lo voy a hacer por ahí más cronológico. En el primer año yo te contaba que fui, en “Introducción a la Arquitectura”, alumno de Caveri…

JMV: ¿En qué año, te acordás?

ML:´56.

JMV: Ahhh…

ML: Y… lo interesante de Caveri era cuando se sentaba en el borde de la mesa y hablaba de cualquier tema. De manera que cuando pasaban dos, tres, cuatro años, y a veces muchos más, uno se acordaba de las cosas que decía Caveri.

JMV: Ajá

ML: Los ejercicios eran ir a ver plazas, ir a ver el río, está bien. Podía ser. No decían nada. Me acuerdo que un alumno hizo un tango. No, no… no se decía bien qué era lo que teníamos que ver o hacer. Se hacían dibujos y qué se yo. Pero lo que me quedó de Caveri, me resultó interesante, es que él daba un ejemplo, y ahí empecé a pensar la diferencia entre el procedimiento analítico y el procedimiento sintético. Él decía un ejemplo un poco atravesado, que el problema no era decir, desarmar la paloma sino decir qué es la paloma. Es decir, la diferencia entre el, el… el sacar pedacitos y el tener la idea totalizadora. Y ese es un tema que me quedó dando vuelta muchos años. Y me parece que eso se corresponde con otras cosas.
Mucho después empecé a pensar… en realidad a mí me costaba menos ser analítico al principio. Hoy los que me conocen piensan que es todo al revés, que yo agarro un lápiz y empiezo a resolver. Pero, ahí empecé a darme cuenta que tenía que dar vuelta la manera de funcionar la cabeza.

JMV: A mí me pasó lo mismo.

ML: Claro.

JMV: Empecé siendo un analítico.

ML: Claro, yo por naturaleza era analítico

JMV: En geometría descriptiva era bárbaro…

ML: Claro, bueno, yo también, claro.

JMV: Y, en cambio, los proyectos primeros no.

ML: Los dos primeros años no nos dejaban proyectar. Yo proyectaba de contrabando en mi casa. Me habían enseñado a hacer maquetas y yo proyectaba en maqueta. Los pintaba con témpera. Entonces en las vacaciones de verano proyectaba casi un proyecto por día y hacía maquetas todo el tiempo con madera balsa.
Pero nos habían prohibido. … yo creo que ese es uno de los temas. Y después lo fui vinculando con otras cosas. Por un lado, con la manera de proyectar. Hay un libro de Bohigas, que se publicó a partir de su presentación en el concurso como profesor, todavía en la época de Franco, que se llama “Proceso y Erótica del Diseño”. .

JMV: Sí.

ML: Y ahí explica, en otras palabras, una cosa que yo a veces trato de inducirle a los alumnos también. Y que es: él plantea “tírese a la pileta, pero después sea muy riguroso en la crítica, en cada una de las etapas”. Por supuesto que para tirarse a la pileta hay que tener la cosa bastante digerida.

JMV: Sí.

ML: Pero, ese es un tema. El otro tema… yo hace unos días estaba leyendo el libro de… sobre Mario Soto de Eduardo Bentripieri. Y existe una frase que yo se la había escuchado a Solsona siendo alumno, que era “funciones globales”. Para mí Eduardo lo agarró para un costado raro, porque él lo plantea como, las funciones, como, la mecánica de la relación de partes y, sobre todo el listado de metros cuadrados. Yo creo que las funciones, bien entendidas, son el clima, el lugar, el terreno, los materiales, la economía, las vistas. Todas las variables que existen.
Y la otra cosa que me acuerdo que sí agregaba Solsona ahí, era que el programa había que reinterpretarlo y que lo que valía es el nuevo programa tal como uno lo entendía.

JMV: Claro.

ML: A fin de año, Prebisch, en primer año, Alberto Prebisch hijo, me dijo: -¿por qué no leés el libro de Gideon? Es grandote. Yo había leído algo de Zevi antes. Y leí el libro de Gideon. Yo no me acuerdo si antes, puede ser un poquito después, leí el grande de Zevi, que era “Introducción a la Arquitectura Moderna”.

JMV: “Historia de la Arquitectura Moderna”.

ML: Incluso, me pasó algo raro, porque Zevi era un muy buen vendedor de ideas. Y al alumno que no tiene mucho bagaje le vende, un buen crítico le vende lo que quiere. Y yo me daba cuenta que había algo que no me cerraba. De casualidad me habían regalado un libro, que después lo perdí, hace poco… después te cuento cómo lo encontré de vuelta. Un libro de Tedeschi, editado por la Universidad de Tucumán, que creo que tuvo quinientos o mil ejemplares en total.

JMV: ¿Qué libro?

ML: Una introducción a la historia de la arquitectura.

JMV: Ahhh…

ML: Un libro fantástico, donde él daba el antídoto a esa teoría de Zevi, y decía que si la esfinge tuviera un cine adentro sería una obra de escultura. Y, la pirámide es una obra de arquitectura. Es decir, la expresión de lo tectónico, que después, mucho más adelante puede vincularse un poco a uno de los parámetros de la arquitectura moderna… era una pauta que daba Tedeschi que me sirvió un poco para limpiar la cabeza después de la lectura de Zevi.
El segundo año fue más o menos bueno en cuanto a lo que me dejó. Con buenos docentes de base,…hay que evitar la idea de misterio que se trata de vender a los alumnos, ¿no?; muy bueno era el jefe, Peani.

JMV: Ahhh, buenísimo.

ML: Buenísimo. Y un docente que era un muy buen tipo, no era demasiado hincha de la arquitectura, pero un tipo inteligente, como Mario Robirosa. O sea que una dupla fantástica. El adjunto era Osvaldo Bidinost, que no se correspondía para nada con la imagen del Bidinost de los últimos años, sino que era exactamente lo contrario. Era un verticalista total. Pero, este… y me acuerdo un ejercicio que habían dado. Que era una foto borrosa de una cocina húngara, que no se veía nada. Era un rinconcito con unas ollas colgadas. “Ustedes tienen que ver qué hacen con eso”. (Risas).
Me acuerdo que Poyard había decidido este… charlar con los alumnos haber qué les parecían los temas. Y faltó alguien de la mesa de al lado y los dos compañeros míos, que eran Libedinsky y Cherny, también faltaron entonces este… fui a la charla y salió el tema ese. Y yo dije “esto no entiende para qué lo dan, quiero saber para qué”. Ellos no explicaban, era todo un misterio. Pero, digamos que fue una experiencia. Para mí lo más interesante fue las personas, sobre todo el caso de Peani, que era un personaje muy interesante.
Y yo en ese ínterin ya había leído el “Vivienda y Ciudad” de Wladimiro, y ahí empecé a ver algunos temas urbanos por mí cuenta. Y al año siguiente me anoté con Wladimiro y caí con Conrado Sondereguer… ¡no! Primero caí, una cosa muy rara, con el grupo de Arturo Monteagudo. Y Arturo no pudo estar ese año, entonces ellos dijeron “elijan los docentes con los cuales ustedes quieren cursar”. Y yo elegí con Bergarabía, que era un docente de otro curso. Ni yo hablaba con Bergarabía, ni Bergarabía hablaba conmigo. A mitad de año, después de mitad de año se hacía la entrega del primer cuatrimestre, me dice “bueno, véngame a ver al Querandí”. Y yo un día fui a la hora que él me dijo y él se olvidó.

JMV: No (expresando asombro).

ML: Sí, estuve dos o tres horas y no apareció. Y dije, “bueno, voy a seguir solo el proyecto”. Y después de la entrega me lo cruzo, yo sabía que estaban las notas, y veo que él me señala a alguna gente con la cual él estaba. Y dije “o me fue muy mal o me fue muy bien”. Hice un proyecto de un patio de un jardín de infantes de una escuela, qué se yo. Le había inventado… pero todo invento de chico  que en esa época tenía 18 años, creo, 19, era muy chico. Y, bueno, me fue muy bien. Y después me mandaron al curso de Sondereguer.

JMV: ¿Sondereguer qué hacía ahí?

ML: Sondereguer era adjunto. Y ahí me mandaron…

JMV: ¿De Acosta?

ML: De Acosta, Sondereguer padre. Y es otro tipo que con el tiempo me dejó muchas cosas. Porque Sondereguer… me mandaron, me pasaron de diseño 2 a diseño 5. Yo no… yo quería hacer una escuelita, una cosa chiquita. Y me mandaron un tema… a estudiar, a integrar un equipo urbano.

JMV: Ahhh.

ML: Yo estaba aburrido, no quería. Pero bueno, me mandaron ahí y tuve que aguantar. Pero, con los años, descubrí que las cosas que planteaba Sondereguer estaban 20 años adelantadas a lo que se manejaba acá. Que coincidía mucho cronológicamente con los buenos del Team 10, con toda esa gente. Y realmente la visión era muy anti Corbu… él había trabajado en Colombia, en el valle de Sogamoso.

JMV: A orillas del río.

ML: Claro.

JMV: Yo ahora hago un libro sobre Vautier donde está contado todo eso.

ML: Ah, mirá.

JMV: Los años colombianos de Vautier. Porque Sondereguer era hijo de un colombiano que era embajador allá.

ML: Ajá, algo, algo escuché o te lo escuché a vos alguna vez.

JMV: Y él le presentó a Vautier y trabajaron juntos allá, y él había hecho la revista Techné, que era extraordinaria…

ML: Sí, claaaro.

JMV: Con un artículo de Le Corbusier, sin embargo.

ML: Claro, bueno.

JMV: Pero después, estaban en contra de los lecorbusieranos de acá.

ML: Claro.

JMV: No de Le Corbusier.

ML: Bueno, en ese sentido él contaba una anécdota, que cuando Corbu llegó a Colombia…

JMV: Llegó a Colombia cuando ellos estaban.

ML: Estaban. Entonces contaba “nosotros estuvimos en el equipo, trabajando un año para ver qué pasaba con Bogotá”.

JMV: El Plan de Bogotá.

ML: Cuando llegó Corbu, lo pasearon un día, terminó la jornada, le preguntaron qué opinaba. Y llegó a las mismas conclusiones que ellos después de un año. Eso hablaba en el sentido… del reconocimiento a la capacidad de Le Corbusier, a la velocidad con que entendía los problemas.

JMV: Sí.

ML: Pero les pegaba mucho a los corbusieranos de acá, ¿no?

JMV: Sí, tenía una discusión con los lecorbusieranos de acá.

ML:Sí, sí, sí, sí, sí. me interesaba la teoría que el largó y la visión de la ciudad. E incluso eso me dejó para después muchas cosas, ¿no?. y después no estuvo más.

JMV: Estuvo en Quilmes con mi viejo, en la Dirección de Planeamiento.

ML: ¿Ah, sí? Mirá

JMV: En el año 43 fundaron la Secretaría de Urbanismo de Quilmes.

ML: De Quilmes.

JMV: Sí.

ML: Ahora te digo, a nivel teórico, fantástico. Muy anticipado a lo que después… al redescubrimiento que hacen de los buenos del Team 10 los posmos, que reivindican aspectos de la ciudad no-Siam. Y que él ya lo planteaba muy claramente.

JMV: Era muy amigo de Vautier. Trabajaron juntos, hayalgunas cosas en Colombia. Estuvieron hasta el año 61´ en la OEA.

ML: En Colombia, claro. Despuésde esto fue.

JMV: No, esto fue antes y después.

ML: Antes y después, poneleya en el… el tema ese famoso ya lo había…

JMV: Sogamoso sobre el río era un conjunto…

ML: ¿Qué? Un valle creo.

JMV: Sí, donde había una siderúrgica y era un lugar campesino. Era una zona rural, entonces había un proyecto de desarrollo comunitario a orillas del río. Es un libro además.

ML: Sí, sí.

JMV: Trabajaban con sociólogos urbanos, con antropólogos. Era una manera muy comprehensiva de tomar todo. Estudiaban los utensilios, las tradiciones. Y era un centro de formación de técnicos en vivienda de alta construcción.

ML: Mirá.

JMV: Técnicos sociales y arquitectos

ML: Y el año siguiente cursé con Acosta. Empecé con Laferrere, que era jefe, y ahí aprendí a manejar el tema de lo constructivo como punta para el diseño. Un ejercicio de pequeña escala que nos habían dado. Y de vuelta me pasaron al grupo de 4 y 5. Hice un trabajo de equipo, qué sé yo.
Y al año siguiente, de vuelta… ahí estaba con Solsona. Y, al año siguiente, curso con Solsona. Nos dan primero una casa grande.

JMV: ¿Estabas en el taller de Manolo?

ML: – Yo seguí con Acosta hasta 4. A mitad de año Jujo quería que siguiéramos diseñando la casa. Yo le dije que estaba aburrido, que quería hacer otra cosa. Nos dio una especie de loteo de Kanmar y salió un proyecto que a mí me divirtió mucho. Y ahí aprendí una cosa. Él nos dio un ejercicio que era una parte de un tema de un concurso grande que él estaba haciendo, creo que para San Francisco. Y que era la parte de un centro cultural. Nos dio un sitio, cerca de ATC. Teníamos dos semanas de tiempo para hacer el proyecto y había que entregar una maqueta de volúmenes y demás. Y ahí, yo, que hasta ese momento estaba tres meses dando vueltas con el proyecto, aprendí que había que ser muy claro, fijar qué era lo principal y qué era lo accesorio.

JMV: Eso era una muy buena idea. Aceleraba todo.

ML: Y entonces, de golpe, descubrí eso y me fue fantástico, gané el concurso. Pero porque la obligación me enseñó a pensar distinto. Y a jerarquizar las cosas rápidamente y saber cómo no te podés ir por las ramas, sino que tenés que ir a lo fundamental. Y ese ejercicio me sirvió muchísimo.
Y el último año estuve con Odilia, fue interesante… porque justo fue el año que ella viajó a Estados Unidos y descubrió a Kahn, que para mí produjo una influencia posterior en la Argentina, sobre todo a partir de Odilia, enorme. Y yo creo que eso fue lo más interesante,
Ahora, la visión, volviendo al año anterior… o ese mismo año, a mitad de año, que fue cuando di el examen de urbanismo. En realidad nadie sabía por dónde estudiar, porque además no había profesor en ese momento. Todavía no estaba García Vásquez, no había estado el anterior. Y entonces, estudiamos un grupo de amigos en el sótano de Soto. En el sótano, ahí, en la calle Oro.

JMV: Ah, sí, sí.

ML: Estudiamos dos días.

JMV: Algunos describen eso.

ML: Una banda éramos. Estudiamos dos días, nos dio un apunte. No sabíamos qué cosa estudiar. Y, esteee… yo había empezado a leer cosas de urbanismo por mi cuenta, pero que no tenían nada que ver ni con el programa, ni con lo que nos habían dicho que era el examen. Y me tomó Fernández Pico, que había sido el fundador del Instituto Superior de Urbanismo.

JMV: El Colorado Fernández Pico.

ML: Sí…no sé, no era profesor, pero lo pusieron ahí porque había que tomar examen. Y, no sé, primero me dio un tema… una norma inglesa que me la había estudiado de memoria. Y después me dijo “bueno, hable de lo que quiera”. Y me puse hablar de cómo las teorías urbanísticas de los arquitectos aplicadas a la Argentina daban muy mal…

(Risas)

ML:… y quedó muy contento y quería que yo hiciera el curso superior. Y yo empecé a decir las cosas que había escuchado de Sondereguer, que a él no le gustaban nada, porque él era un ortodoxo

JMV: Sí, sí.

ML: Y entonces, bueno, quedamos que en realidad no tenía yo muchas ganas de hacer el curso. Pero me resultó una experiencia interesante. Y la otra cosa interesante que la otra vez te contaba, es en Historia III. En Historia III nos tocaba estudiar la Ópera de París, la vieja Ópera de París. Entonces no había… y yo dije “no, yo quiero estudiar la arquitectura argentina”. El libro de Bullrich lo vi el otro día leyendo el librito de Soto, es del año ‘63. Esto fue dos años antes. Y entonces, yo te conté que nos asociamos con Pucho Iribarne, que había sido compañero de estudio del docente, de Pepe Tarica. Entonces, bueno, él se animaba a decirle que nos deje hacer otro trabajo. Y entonces decidimos pedirle, y nos autorizó, hacer un trabajo sobre la arquitectura argentina en el Siglo XX. Que no teníamos mucha idea. Y bueno, lo hicimos… yo me instalaba en la hemeroteca y vi todas las revistas de arquitectura, todo lo que había. Ahora, a mí me sirvió un montón. Hicimos una entrega, que después, el otro día te contaba, que les prestábamos a los amigos para que estudien arquitectura argentina de ahí.

JMV: Claro.

ML: Tenía fotos y textos, fue un trabajo que a mí me resultó muy interesante, ¿no? ….después bueno, cosas sueltas, algunos ejercicios con Repossini en Visión 3 creo que era muy interesante también, era un buen arquitecto.

JMV: Uno.

ML: En Visión I, con un personaje fantástico que era de la Vega. Me tocó estar en el taller de De la Vega y la verdad que fue muy bueno. Y yo me acuerdo de De la Vega, ahora ya perdí la cronología… me acuerdo de De la Vega que en un momento dado nos dijo “hagan una maqueta de aristas y un cubo sólido. Vamos a juntar todo eso y vamos a hacer un proyecto”. Bueno, yo me embalé. Cuando escuchaba proyecto me embalaba enseguida. Y yo traje el cubo, qué sé yo… casi nadie se acordó después de hacer la cosa colectiva y poder proyectar. Pero entré a proyectar en planta, en corte, en vista, en perspectiva. Y se ve que le gustó y me dijo “vos seguí con este trabajo”. Y seguí bastante tiempo haciendo el proyecto con esos cubos, que era un poco un juego pero que disciplinaba un poco el manejo del orden que era la geometría y los volúmenes y qué sé yo.
Y, a ver qué otro curso más… yo creo, no sé, me parece que lo más interesante fue eso.

JMV: Y terminaste en el año…

ML: Yo terminé de cursar en ´61 y me recibí en el ´63. Porque empecé a trabajar con una gente y quería hacer maquetas 1×1, como yo decía. Entonces a fin de año iba y daba un par de exámenes. Pero esteee… de esa manera conseguí terminar.
Y después estuve de docente con Wladimiro. Una cosa muy curiosa, yo era alumno todavía. Estuve… me llamaron a mitad de año, algo muy raro porque me dijeron “bueno”… me dieron Diseño 2. Yo era muy chiquito, tenía en general alumnos más grandes que yo. Y me dijeron “bueno, te vamos a dar los alumnos-una cosa muy rara-… te vamos a dar los malos y los locos”. Con lo cual, Diseño 2 eran los que llamaban los malos y los locos. Y uno de los locos, y ojo porque no orientaban, no te decían la locura que podían (en el audio se escucha a continuación:… haber con Vladimiro, pero no tiene sentido)… y entonces uno de los chicos que era alumno, que yo lo conocía de afuera, que no sabía si era bueno o malo, a mitad de año me dan las entregas, de los malos y de los locos, y yo digo “este chico-que al conocerlo de afuera sabía quién era-, este me parece que no es malo y loco tampoco”. “Este es bueno”, le dije. “Bueno, está bien, te lo vamos a sacar”. A fin de año discutimos la nota de ese chico y de otro chico. Yo estaba ahí con Caputto, muy buen docente, Alberto Caputto. Y yo digo “este chico, para mí, es 10”. Y el otro, que era un funcionalista ortodoxo que andaba con un libro, que era el Griffini. Una especie de Neufert.

JMV: Sí, sí.

ML: Y había encontrado la receta justa, lo que le recomendó el doctor. Y hasta discutimos la nota, yo decía “este 10” y los otros decían “no, 10 el otro”.Hicimos un pacto: 9 a los dos.Dije “mirá, este chico, el año que viene, se queda en el taller de Wladimiro, no encuentra la vuelta en el Griffini y lo suenan. Y el otro vas a ver”. El otro era Tito Varas. (se ríe)
Y el otro chico un año después, yo ya no estaba en el taller de Acosta, estaba dando exámenes… y una chica amiga me dice “¿sabés quién sonó? Este chico”.“Yo dije que el día que no encontrara la receta justa en el Griffini lo iban a sonar”. Muy buen chico, un chico de San Juan era. Y efectivamente, eso fue lo curioso. Estuve dos medios años ahí.
Y después el proyectode Tito de Varas, el segundo cuatrimestre, que venía a corregir conmigo aunque estaba con otros docentes, fue muy bueno. Realmente muy bueno.
Y el otro de quien yo me acordaba los proyectos, que a veces corregía conmigo pero no era alumno mío… yo calculo que pasaron 25 años o más, un día llamo a lo de Carlos Lebrero y me atiende quien era su socio, que era Felicindo Miranda, que lo mató un ladrón, no sé. Y nos quedamos charlando, y yo le conté el proyecto Diseño 2 de Miranda, que me lo acordaba. Y quedó sorprendido. Un proyecto bastante lindo de unos cubitos blancos sobre pilopis y un contrapiso. Algunos proyectos uno se acuerda. No todos, pero algunos.

JMV: Algunos sí.

ML: Y después no demasiado más. … y los exámenes…el chico cuando entra a la facultad no sabe por dónde pasa la cosa. Yo al principio, la primera mitad de la carrera saqué 10 en todos los exámenes y la segunda mitad me sacaba 4, robaba y me dedicaba a otras cosas. (Risas). Porque más o menos había encontrado la punta. Pero bueno, esa es una cosa que en general le debe pasar a todos los chicos.

JMV: Eras también muy prolijo, en Matemáticas sacás 10.

ML: Sí, sí, sí. Yo en esas materias era fantástico.

JMV: El proyecto es otra cosa.

ML: El proyecto hubo que descubrirlo.

JMV: Te mueve el piso.

ML: No, no, pero a mí me gustaba. Pero, lo que te decía, yo aprendí…

JMV: Da un cierto tiempo eso.

ML: Pero además aprendí que a uno lo asustaban, como que era un misterio. Y el tema del misterio yo aprendí que hay que evitarlo en el alumno y que si podés ya Diseño 1 tirarle un proyecto de entrada, tirale un proyecto de entrada. Aunque se equivoque, que no tenga miedo de equivocarse. Yo creo que eso… es decir, hay cosas que a uno le pasan y que después le resulta más fácil entender cómo es en la cabeza del alumno, ¿no?

JMV: Claro. Está bien, muy interesante. Sondereguer no había aparecido hasta ahora…

ML: Y alguien más que me olvidaba.

JMV: Yo lo conozco mucho a Sondereguer porque era muy amigo de mi viejo.

ML: Un tipo realmente muy interesante. Y en primer año, el titular de Visión era Crivelli, que es uno de los que hizo el Mercado del Plata. Que tengo entendido que también estuvo, aunque en algunos lados figura y en otros no, Catalano. En algunos lados figura Catalano.

JMV: Y otro más, eran como tres.

ML: Sí, Heinzemman o algo así. Con “h” empezaba el tercero.

JMV:- Heinzemman, sí.

ML: Y era un tipo también muy interesante. Con el mínimo trato que en un taller de Visión de mil y pico de alumnos podía tener un alumno de un grupito de un taller con el titular. Pero era interesante.

JMV: Así que vos empezaste en…

ML: En el ´56.

JMV: Ah,el ´56.

ML: Sí.

JMV: El año que yo terminaba.

ML: Vos terminabas ese año.

JMV: Yo terminé con Clorindo Testa.

ML: Claro.

JMV: Me fui al Chaco.

ML: Ah.

JMV: Me recibí y me fui al Chaco a fundar la Facultad de Arquitectura.

ML: Mirá.

JMV: Estuve cuatro años ahí, hasta el año ´61. Así quevenía a Buenos Aires. Cuando fue la actuación del sesquicentenario vine del Chaco y escribí en un número de la revista de arquitectura un comentario.

ML: No, y después… la exposición esa que hice en Kenlaro, yo me acuerdo.

JMV: Qué la dirigía Bonet, y que hicieron una estructura inflada.

ML: Sí, yo me acuerdo. Incluso me acuerdo… y le dije a…

JMV: El pabellón francés, que después fue la facultad, ¿no?

ML: Bueno sí, el de Outinord. No el de Outinord, el de la empresa… Pueyrredón Construcciones, creo que la había hecho. Y esteee… me acuerdo el pabellón de Giantorno padre, se lo conté al hijo, que era una especie de espiral de ladrillo con un techo de lona, una cosa así.

JMV: Ah, mirá vos.

ML: Sí, sí. Y después sí, sobre todo, la otra vez te contaba que, como teníamos horarios distintos-no era que uno cursaba de mañana, de tarde o de noche sino que teníamos horarios salpicados, uno vivía en la facultad- y mucho de ese tiempo me lo pasaba en la hemeroteca y en la biblioteca.

JMV: ¿Dónde estaban? ¿En independencia?

ML: No, en Independencia hicimos 1 y 2.

JMV: ¿Y en Perú?

ML: Después el resto sí, en Perú. Y en la biblioteca y la hemeroteca uno vivía todo el tiempo. Y ahí siempre tenía tres libros y tres revistas prestadas. Aquí dice: “y la Renault”, o algo similar.

JMV: En el Querandí, ahí, en la esquina del querandí.

ML: En la esquina del Querandí, que es donde lo esperé a Bergarabía, que nunca vino. (Risas).

JMV: Bueno, muy bien che.

ML: Bueno.

JMV: Fenómeno.

ML: No sé que más.

JMV: Estamos en un importante trabajo de desgrabación.

ML: Me imagino.

JMV: Y después pensamos, para el año que viene hacer una materia optativa “Historia de la enseñanza de la arquitectura” y de todo esto para que la gente que haga monografías sobre las memorias de ustedes haga un curso de la historia de la enseñanza de la arquitectura.>

ML: La gente no conoce eso, claro, la gente no conoce eso.

JMV: Estamos haciéndolo.

ML: No, es terrible eso.

JMV: Y después pensamos, para el año que viene hacer una materia optativa “Historia de la enseñanza de la arquitectura” y de todo esto para que la gente que haga monografías sobre las memorias de ustedes haga como un curso de la historia de la enseñanza de la arquitectura.

ML: La gente no conoce eso, claro, la gente no conoce eso..

JMV: Pero se estudian a todos los que están archivados…

ML: Sí, sí, sí.

JMV: Y entonces, con esa gente, hacer… el orden de… pedirle a ustedes que vayan donando digitalizado material que ustedes crean…

ML: Claro.

JMV: Vamos a formar el nido de cada uno de ustedes.

ML: Sí, claro, claro.

JMV: Ya este año que viene van a venir del ´80 hasta el ´95. Y a partir de ahí, en el año siguiente, vamos a hacer exposiciones con los que tienen una década de arquitectos. Entonces cada año…

ML: Ajá, está bien.

JMV: Es decir, cuando un tipo termina, a los diez años sabe que acá hay una reunión donde puede contar todo lo que hizo.

ML: Sí, está bien eso.

JMV: ¿Entendés? Se hace como una cosa automática y una costumbre. Y me parece lo mínimo que una facultad tiene que hacer.

ML: Claro. Y después, la otra cosa son los concursos.

JMV: Ah, sí.

ML: Que yo siendo alumno una-una o dos veces- colaboré con Solsona. Pero para hacer un planito, tenía un examen al otro día. Fue muy poca cosa. Después sí empecé a hacer concursos a rolete.

JMV: Ah.

ML: Sí, después hicimos ya… yo diría casi todos, todos.

JMV:-Y bueno, eso andá pensando.

ML: Si bien no creo que haya fechas, información hay en cantidad.

JMV: Sí, está. Con paciencia vaa haber que ir armando un archivo que en un momento se puede intercambiar con otras facultades, ¿viste?

ML: Ahora, además hay cosas curiosas con los concursos. Yo me acuerdo que el primer concurso que ganamos fue el panteón para los servicios sociales del personal de seguros, que era en Chacarita. Para una especie de obra social.

JMV: Sí.

ML: Entonces nos llaman, y la revista de la Sociedad Central la hacía un periodista de La Nación, Viacaba. Entonces nos llama al diario La Nación para hacer el reportaje y nos dice que “esto va solamente para la revista de la Sociedad Central, porque ¿cómo La Nación, la página de arquitectura, va a publicar algo sobre arquitectura funeraria?”.

JMV: ¿Así te dijo?

ML: Sí, Bueno, que en esa época no había aparecido Aldo Rossi, ¿no?

JMV: Ah, claro.

ML: Y después hicimos un concurso en el sótano de Soto. Estábamos en segundo año, una cosa así. Nunca habíamos proyectado y alguien nos dijo que había un concurso. Entonces empezamos a hacerlo. Estaba Libedinsky, iba a estar Mario Goldman y no sé si Horacio Ramos también. Era una especie de escuela con orfanato por Chubut, no sé dónde. Claro, nunca habíamos proyectado. Era un tema grande y cada uno se llevaba un pedacito. Y yo me acuerdo que un día vino Horacio Ramos y nos resolvió un costado. Pero él no tenía idea de cómo seguía para otro lado. (Risas). Pero era tan ridículo que además nos equivocamos, y nos enteramos que había que entregar dos días después de vencido el plazo. Y se entregaba en un departamentito de a calle Córdoba y fuimos a entregar y nos dijeron “Sí, ¿cómo no?”. Entregamos fuera de fecha y todo. Nunca se supo quién ganó. (Risas). Se decía que era un ingeniero. Y alguien nos contó un proyecto de Resbosini con un patio introvertido, protegido del viento, que lo escuchamos y dijimos “este entiende”.
Entonces dijimos “claro, un proyecto en un lugar con el viento, con el clima, introvertido, con un patio central, no sé qué”. Dijimos “la pucha, a nosotros no se nos había ocurrido”. Lo que sí, yo me acuerdo que estudié unos dormitorios con un tema del norte, del viento, de las vistas, y donde dentro de una línea empezaba a hacer una especie de chanfle y la fachada terminó siendo-muy berreta, como la puede hacer un chico de segundo año-muy parecida a esos dormitorios de Stirling, de los dedos de la mano que miran… bueno, tenía mucho que ver, pero de pura casualidad. No tenía la menor idea, casi, de quién era Stirling en esa época.
Y después, el otro tema que era interesante era el del tipo de arquitectura que uno veía, ¿no? Y que a uno le gustaba. Yo me acuerdo que Solsona, que sabía que había cursado con Caveri, decía “vos sos un telúrico”. El tema de los telúricos, eran los que…

JMV: Sí, las casas blancas y todo esto.

ML: Y cuando nos dio la casa del intendente, una casa de 500m… yo, no sé por qué, todas las semanas hacía un proyecto a la manera de distintos arquitectos. Era un poco un disparate, pero que me servía mucho. Recuerdo haber hecho un proyecto gaudiano, Y ese año hice un proyecto aaltiano y un proyecto corbusierano, un poco influido por Soto.

JMV: Y por Bidinost.

ML: No, a mí Bidinost no me influyó gran cosa. Soto sí.

Maritime Youth House | PLOT [ BIG + JDS]

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Maritime Youth House

The concept emerged from a technical problem inherent in the site. Cleaning the polluted soil on the site was seen as a necessity, but would cost one quarter of the overall project budget to complete. Through futher investigations, we discovered that since the soil was contaminated with only heavy metals, it allowed for stable ground on which to build. We then proposed to cover the entire site with a wooden deck, thereby creating a “safe” surface. Thus, a more architectural and sustainable solution to the site’s problem was achieved rather than the excavation of the entire site.

Maritime Youth House – Courtesy of PLOT [BIG+JDS]

This concept also allowed for an advantageous solution to the multi-client program. Two clients share the facilities: a sailing club and a youth house. Their desires were opposite: the youth house wanted outdoor space for children to play, while the sailing club needed space to park their boats. The project is the architectural result of our negotiations between these two contradictory demands: it allows for boat storage underneath and playground above. Through a series of rolling, wave-like ramps, the interior program is spread across the site creating layers of space. An observation deck becomes an interior court. The roof of the interior spaces doubles as walkable, playable, usable space on the exterior.

Maritime Youth House – Courtesy of PLOT [BIG+JDS]

The presence of cool, hard surfaces on the interior of the facility is meant as a contrast to the wooden exterior, helping to further reinforce the dominant attitude of outdoor activity promoted by the youth house and sailing club. Overall the project attempts to achieve a harmonious presence with the surrounding context. The use of the deck to preserve the soil also reduced the overall use of materials on the project, thereby lessening it’s potential carbon footprint.t. The form of the project invokes the motion of the adjacent waterfront and the motion of play. Distinctive yet familiar, the Maritime Youth House remains a successful and playful gesture to it’s site, clients and users.READ MORE:Brickell City Centre | Arquitectonica + ArquitectonicaGEO

Maritime Youth House – Courtesy of PLOT [BIG+JDS]Project Info.
Architects :PLOT BIG + JDS]
Location :Copenhagen 
Status : Completed works
Project Year : 2004
Type : Leisure Centres / Private clubs/Recreation centres
Cost :  1.170.000

Introducción

El lugar debía de ser compartido por dos clubes: el de veleros y la Casa para jóvenes; ambos, con programas muy distintos.
La casa demandaba espacio al aire libre para que los chicos pudieran jugar sin peligro; y el club de veleros requería el máximo de lugar disponible para albergar sus barcos.

Situación

Se encuentra ubicada en el Puerto de Sundby. En la capital danesa de Copenhague.

Concepto

La propuesta fue cubrir todo el lugar con un deck ondulante de madera que, se asemeja a una piel; integrara bajo su superficie una casa, el taller y el almacén de barcos. Al mismo tiempo, sobre su superficie se generaría un patio de juegos exterior, de 1.600 metros cuadrados.

La peculiar forma de la cubierta se asemeja a la topografía del terreno natural acentuando la idea de espacio natural al aire libre.

Espacios

La casa marítima de la juventud fue el resultado de las demandas contradictorias de los comitentes.
Bajo la piel que forma el deck, en la casa frontal se ubica un salón común (donde transcurren las actividades diarias), mientras que el taller y el almacén de barcos ocupan el edificio de la esquina trasera.

Por encima del deck el espacio se configura como una topografía artificial que es lugar de juegos, da acceso al punto de encuentro social y a la zona de servicios del club de vela.

Estructura

La estructura está construida con pilares y vigas de madera, mientras que la cubierta-piso está formado por tarima de madera tropical maciza tipo iroko, con la superficie estriada y aislante incorporado, fijada sobre rastréeles también de madera.

Materiales

En contraste con los ondulados decks que envuelven el lugar, el solado de los espacios interiores se materializó con cemento y piedras blancas; y se utilizó cemento gris para el piso del taller y del almacén de barcos.

Maritime Youth House - Courtesy of PLOT [BIG+JDS]

Maritime Youth House - Courtesy of PLOT [BIG+JDS]

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Maritime Youth House - Courtesy of PLOT [BIG+JDS]

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Maritime Youth House - Courtesy of PLOT [BIG+JDS]

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Klein House. BIG

El concepto de casa dentro de otra casa, como sugiere el programa de la Residencia para estudiantes está vinculado al de la micro-casa donde en al tamaño de un dormitorio se maximizan las funciones.

Nombre del proyecto: Klein A45
Arquitectos: BIG – Bjarke Ingels Group
Socios a cargo: Bjarke Ingels, Thomas Christoffersen
Líderes del proyecto: Max Moriyama, Anton Bak (Klein)
Arquitecto Proyectista: Rune Hansen
Equipo del proyecto: Jian Yong Khoo, Tianqi Zhang
Colaboradores: Dinesen, Morsø, Gagganau, Kvadrat, Carl Hansen & Søn, Suite New York, Københavns Møbelsnedkeri, XAL, Vola
Cliente: Klein House
Fecha: 2018
Ubicación: Nueva York, Estados Unidos
Superficie: 16,7 m2
Fotografía: Matthew Carbone


La compañía Klein, basada en Nueva York y fundada en 2017 por el diseñador Soren Rose, anunció su concepto de hogar reclutando arquitectos reconocidos a nivel mundial para repensar viviendas de pequeña escala, comenzando con la edición nórdica A45 de casi 17 metros cuadrados. Diseñada por los arquitectos BIG con sede en Nueva York, Londres y Copenhague, el primer prototipo A45 se construyó en el estado de Nueva York y puede ser personalizado tanto por dentro como por fuera. Los futuros propietarios pueden comprar, adaptar y tener la casa construida dentro de cuatro a seis meses en cualquier ubicación y para cualquier propósito, desde escapadas de fin de semana a una habitación o un estudio de música a un retiro creativo.

El diseño de BIG evoluciona desde la tradicional cabina con estructura en A, conocida por su techo inclinado y sus paredes en ángulo que permiten una fácil salida de la lluvia y una construcción simple. Para maximizar las cualidades de esta estructura clásica, A45 crea una mayor área de piso utilizable al tomar una base cuadrada y girar el techo 45 grados, dando como resultado una altura de 4 metros. A45 se convierte en una versión más espaciosa de la estructura en A original y termina teniendo un volumen interesante: desde ciertos ángulos se ve como un cubo y desde otros ángulos parece una aguja.

Al entrar, el espacio interior de 16 metros cuadrados refleja una mínima morada nórdica, que prioriza la comodidad y el diseño. Desde el marco de madera expuesta en pino macizo, el piso de Douglas Fir y las paredes de corcho natural, personalizables, A45 lleva la naturaleza al interior. Una chimenea de leña Morsøe se encuentra en una esquina, mientras que el equipamiento se esconde en la parte posterior.


Una pequeña cocina diseñada por Københavns Møbelsnedkeri, muebles hechos a mano de Carl Hansen y una cama diseñada por Soren Rose Studio, son algunos de los muebles nórdicos artesanales que pueden adornar esta cabaña. El baño está hecho de madera de cedro.

A45 se construye completamente en el sitio (está hecha a mano y ensamblada en módulos en el sitio) y con materiales 100% reciclables, incluyendo el marco de madera, módulos de pared, un contrapiso y la ventana triangular del piso al techo con siete piezas de vidrio que permiten luz natural para iluminar los interiores. La estructura está ligeramente elevada por cuatro muelles de concreto para brindar un soporte óptimo y permitir a los propietarios colocar su pequeña casa incluso en las áreas más remotas sin el uso de maquinaria pesada.

concurso residencia para estudiantes universitarios

Introducción

En la actualidad existen múltiples formas en las que los integrantes de la sociedad se relacionan y por lo tanto definen nuevas necesidades a la hora de habitar y establecer su hogar, la pregunta es si existen respuestas concretas en la oferta habitacional de la ciudad contemporánea para satisfacer esta demanda específica, en concentraciones urbanas donde la inmensa mayoría de las viviendas son tipologías tradicionales y poco flexibles y que responden inequívocamente a relaciones también tradicionales
A la tradicional pareja (independientemente del género en todos los casos) con hijos se agregan en una enumeración seguramente incompleta y abierta distintas formas de habitar: La pareja sin hijos, El individuo que decide vivir solo, El individuo que decide vivir con su/sus hijos, las familias ensambladas o reconstituida o sea una pareja con hijos de relaciones anteriores, grupos de individuos que por algún interés común que sin estar emparentados deciden o necesitan vivir juntos, y otras tantas posibles formas como el adulto mayor que debe estar al cuidado de un hijo, etc.
Este concurso propone indagar sobre uno de estos tipos en particular, los individuos que temporalmente por un interés común deciden compartir un espacio determinado, una residencia para estudiantes, necesaria para aquellos alumnos que dejan su lugar de residencia permanente para acceder a la universidad.
Esta particular forma de habitar tiene características y necesidades completamente distintas al resto, requiere fundamentalmente de espacios de privacidad, y espacios para compartir.
Los espacios privados son básicamente el lugar de descanso o reclusión y concentración voluntaria donde el individuo ademas de dormir puede simplemente estar cuando necesite por algún motivo aislarse de la comunidad, estos espacios pueden incorporar su propia expansión individual que permita estar al aire libre pero igualmente separado del resto.
Los espacios compartidos deben contemplar el resto de las actividades, estudiar (en sus distintas variantes, de acuerdo a la diversidad de carreras, estudiar, dibujar, modelar etc.) estar (lugares comunes de encuentro y recreación) cocinar ( se define una cocina común), Limpiar ( lavadero y utensilios de limpieza comunes). Con respecto a los espacios comunes se considera necesario contemplar las distintas escalas para las actividades, reuniones de pocos miembros, que pueden ser simultaneas o reuniones que congreguen a todos tanto para estudiar como para compartir momentos de recreación y al igual que las privadas necesitan de espacios de expansión comunes, solarium, áreas para actividades físicas, parrilla etc.
En la actualidad hay tipologias que tienen similitudes con el tema propuesto, por ejemplo los coworking son espacios donde las personas o grupos rentan un lugar de trabajo (escritorio o box) y usan el resto de los espacios comunes, office, salas de reuniones, auditorum, sanitarios etc. y en desarrollo y experimentación cada vez aparecen mas ejemplos de coliving donde se renta o adquiere un dormtorio y el resto de los servicios son comunes. Estos coliving vienen a satisfacer una demanda vacante de numerosos individuos que habitan solos pero prefieren interactuar con otros en su misma condición.
Estas experiencia son un marco de referncia para el proyecto propuesto, y debe de actuar como vectores para movilizar nuevas visiones, y reflexiones alternativas.

Concepto

Se trata de una investigación proyectual sobre un tema de necesaria actualidad; abordar distintos modos de habitar.

El desafío es generar y reflexionar respuestas y visiones espaciales, constructivas y funcionales a la problemática planteada, con la intención de compartirlas desde nuestro taller a la comunidad universitaria, construir conocimiento es a nuestro entender el fin último de la práctica proyectual.

Programa

el edificio a proyectar contempla espacios privados y comunes para 6 módulos de habitación.

Espacios Públicos

  1. Zonas de estar, espacios flexibles y de distintas escalas para reuniones de 2/3 integrantes ó grupales.
  2. Zonas de estudio, espacios flexibles que contemplen distintas modalidades de estudio, individuales y/o grupales, lectura, escritura, dibujo, modelado, costura, proyecciones etc.
  3. Zonas de expansión, solerium, actividades físicas, quincho parrilla, etc.

Espacios privados

  1. Dormitorio, para una persona, con baño privado, placar y pequeño escritorio.
  2. Expansión privada.

Superficies

Las superficies deben ser determinadas por el participante en función de una responsable racionalidad en la administración de la misma

Alturas

No se determina condicionentes de altura maxima, se sugiere no utiizar mas de PB y un nivel para no requerir de transporte vertical

Materialidad

Se trata de un emplazamiento temporario por lo tanto se sugiere abordar la materialidad con elementos y sistemas constructivos prefabricados y estandarizados, que sea fácilmente desmontable.

La sustentabilidad del edificio es un tema determinante para la evaluación del proyecto. El edificio aspira a ser un modelo a seguir en este aspecto. La orientación, control de ganancia directas por radiación y el control total de las mismas, la aislación térmica, el empleo de formas alternativas de energías alternativas tanto pasivas como activas, la reducción de consumos renovables, recuperacion de aguas grises, de lluvia, etc, serán puntos importantes a tener en cuenta y se sugiere incorporar conceptualmente en el proyecto

Localización

Ciudad Universitaria según esquema adjunto

Participantes

Se puede participar en equipos de hasta 3 integrantes según las fichas de inscripción.

Cronograma

21 de abril, inicio presentacion del tema

22 de junio entrega

Modalidad

Es una actividad tutelada por el equipo docente, al que se puede consultar virtualmente en correcciones criticas, con énfasis en o conceptual.

Emplazamiento

Ciudad Universitaria de Buenos Aires

El predio a utilizar es el que actualmente se utiliza para la práctica de arquería, señalado con círculo rojo en las imágenes.

ciudad u
ciudad u 3
ciudad u 2

Entrega

la entrega será digital en dos/tres láminas formato A1, en jpg 150 dpi

emplazamiento con entorno 1:500

Plantas, cortes (2 transversales mínimo) vistas (4) escala 1:100

Esquemas que expliqiuen conceptualmente el proyecto en sus distintos aspectos, implantacion, materialidad, sustentabilidad etc, escala libre

Imágenes, croquis, renders, fotos de maqueta etc, formato libre

Consultas

Las consultas serán remitidas únicamente por mail a proyectolinder4@gmail.com

y serán respondidas semanalmente.

Tomás Saraceno, arte y arquitectura

Acerca de Tomás Saraceno

Nacido en 1973 en Tucumán, Argentina, Tomás Saraceno vive y trabaja actualmente en Berlín. Desde hace más de una década, imagina un mundo sin fronteras y sin combustibles fósiles. En esta época de emergencia climática, su trabajo visualiza una nueva era de nuestra Tierra que enfatiza la atmósfera, llamada el Aerocene.
 
Vuela con Aerocene Pacha se inspiró en el sueño de toda la vida de Saraceno de volar y en su práctica de desarrollar esculturas voladoras como modelo para una nueva forma de movimiento sostenible, libre de carbono y en sintonía con los ritmos del planeta. El artista experimentó previamente con el vuelo solar utilizando un globo aerosol hecho de bolsas de plástico recicladas, y cayó desde veinte metros de altura. Después de dos cirugías y ocho tornillos en la espalda para poder volver a caminar, realizó residencias científicas en la NASA, el MIT y el CNES en Francia. Esto le permitió desarrollar una nueva generación de esculturas voladoras con una membrana especial ultrafina para hacerlas seguras y funcionales. Desde 2015 ha volado estas esculturas, pero siempre atado a la Tierra. En Salinas Grandes cortará por primera vez la cuerda para que la escultura vuele libre con su piloto humano.
 
Combinando elementos del arte, la arquitectura, las ciencias naturales y la ingeniería, Saraceno también es conocido por su colaboración poco ortodoxa con las arañas, sus telas y la red cósmica. Sus instalaciones interactivas proponen una solidaridad social y sensorial con el planeta, como se ha visto recientemente en su exposición On Air en el Palais de Tokyo, Paris (2018) y en la 58ª Bienal de Venecia (2019). Este año, se celebrarán exposiciones individuales de su obra en el Palazzo Strozzi de Florencia (22 de febrero al 19 de julio) y en The Shed de Nueva York (6 de mayo al 9 de agosto), y está prevista una gran exposición de su obra en Londres en 2021. Además, en 2020 y 2021 se inaugurarán instalaciones arquitectónicas permanentes de su obra.

Saraceno es también un activo conferenciante sobre arte y la crisis climática. En 2015, la Comisión Europea de Transporte y Movilidad lo invitó a pronunciar su conferencia bianual. Su conferencia TED 2017 ha recibido más de un millón de visitas. En 2017, el Foro Económico Mundial de Davos lo invitó a mostrar sus esculturas voladoras del Aerocene y a dar una presentación introducida por el vicepresidente Al Gore. También habló en Davos en 2015. Más información en studiotomassaraceno.org